
CeraVe Limpiador Espumoso
Gel refrescante que se transforma en espuma suave para limpiar profundamente sin alterar la barrera cutánea. Ideal para piel mixta a grasa.
Toda rutina de skincare empieza con una buena limpieza. El limpiador retira el exceso de sebo, restos de maquillaje y protector solar sin desestabilizar la barrera cutánea.
Un limpiador agresivo deja la piel tirante y reseca, lo que a la larga produce más grasa y sensibilidad.
Un buen limpiador deja la piel cómoda, sin sensación de tirantez, lista para recibir el resto de productos.

Gel refrescante que se transforma en espuma suave para limpiar profundamente sin alterar la barrera cutánea. Ideal para piel mixta a grasa.

Elimina las impurezas y el exceso de sebo dejando la piel limpia y fresca. Especialmente formulado para pieles grasas y sensibles.

El agua micelar dermatológica icónica que limpia, desmaquilla y calma las pieles más sensibles sin necesidad de aclarado.

Fórmula de alta tolerancia que limpia con suavidad la piel sensible, seca o irritada. Se puede retirar con o sin agua.

Bálsamo desmaquillante coreano a base de extractos naturales que disuelve el maquillaje pesado y protector solar sin irritar los ojos.

Limpiador diario de pH bajo con aceite de árbol de té que equilibra la piel, elimina impurezas y refina la textura.

Limpiador suave que al frotarse pasa de una textura similar a un bálsamo a un aceite eficaz para atrapar el maquillaje y la suciedad.

Aceite limpiador ligero con tecnología micelar que elimina suavemente el sebo acumulado, polvo y protector solar residual.

Limpia los poros en profundidad y regula el exceso de sebo, reduciendo eficazmente los granos y puntos negros.

Limpiador en gel rico en antioxidantes con espinacas, kale y té verde que limpia con eficacia manteniendo el pH equilibrado.

Gel ligero que se activa con agua para eliminar impurezas aportando un extra de hidratación con ácido hialurónico.

Gel purificante sin jabón para pieles grasas que purifica la epidermis con delicadeza disminuyendo el exceso de grasa.
Si usas protector solar o maquillaje, considera la doble limpieza: primero un aceite (o bálsamo) y después un limpiador acuoso. Es la mejor forma de retirar todo sin frotar.
Y muy importante: usa siempre agua tibia, nunca caliente. El agua caliente debilita la barrera cutánea y deshidrata la piel.